
Así lo reveló una investigación de la Universidad de Tampere, en Finlandia. Aquellos que observan con frecuencia cuerpos femeninos, como Dios los trajo al mundo, tienden a desarrollar mayores capacidades cognitivas.
El informe, dirigido por Jari K. Hietanen, determinó que el cerebro agranda la capacidad del procesamiento de las señales sexualmente excitantes que se convierten en auxiliar en el momento de elegir a las parejas para el apareamiento.
El procesamiento de las señales sexuales ayuda a la activación del comportamiento sexual y asegura el apareamiento y la reproducción.
Fuente: http://noticiasmvs.com/